¿Quieres un cambio de colchón? Descubre si los colchones memory foam son para ti

 Con todo lo que se sabe acerca de la importancia de descansar bien para preservar una buena salud y calidad de vida, seguramente nadie cuestiona lo mucho que influye tener un colchón adecuado en casa. Si sientes que tu colchón ya ha perdido forma y que necesitas cambiarlo, puede que la enorme variedad de diseños y ofertas te abrume un poco.

Es posible que hayas escuchado ya sobre los colchones memory foam, de memoria o con efecto memoria. El efecto de la espuma adaptándose perfectamente a las formas es un referente de flexibilidad, adaptabilidad y confort, que a muchas personas les encanta. Si quieres descubrir si los colchones memory foam son los adecuados para tus necesidades y preferencias, así como resolver dudas al respecto, sigue leyendo esta pequeña guía:

¿De dónde vienen los colchones memory foam?

Probablemente, ya lo sabías, pero unas cuantas cosas que nos rodean en el día a día provienen de inventos originarios de la NASA. Así es, la famosa agencia espacial, en sus continuos esfuerzos por desarrollar elementos que funcionen en viajes fuera de la tierra, ha dado con numerosas e innovadoras ideas, esquemas, inventos y principios tecnológicos que funcionan bastante bien dentro de la tierra también. Tal es el caso de las suelas de los zapatos deportivos, los auriculares inalámbricos, los lentes con protección solar, los jugos deshidratados, el material utilizado para la ortodoncia transparente, y ciertos sistemas que se utilizan para la detección de cáncer.

Pues bien, los colchones memory foam provienen también una invención inicial de esta agencia, aunque en principio se utilizaba para seguridad y amortiguación. Su característica y sorprendente adaptabilidad al cuerpo, y su capacidad para recuperar la forma original, procede de investigaciones bastante serias en el campo espacial. Como resultado, tenemos una opción muy interesante, cómoda y económica cuando llega el momento de cambiar de colchón.

Funcionamiento del colchón memory foam

Como en todos los colchones, el secreto del funcionamiento se encuentra en el interior. La mencionada espuma de memoria es un material especial, que tiene la propiedad de adaptarse con el calor del cuerpo. Esto quiere decir que es tu propio calor el que “activa” la amoldamiento del material. Esta misma adaptabilidad a la forma del cuerpo es la que permite que exista una mejor distribución de peso, y que los puntos de apoyo estén mucho más equilibrados que con un sistema menos eficiente de amoldamiento.

Cabe destacar que, como se trata de un efecto que viene con el calor corporal, es de esperar que el colchón que adquieras requiera de un breve tiempo de respuesta, tanto cuando te acuestas por primera vez como cuando cambias de postura. Por otro lado, la ventaja de esta propiedad es que reacciona especialmente bien a los cuerpos calientes, y no tanto a los objetos inertes que pudieras colocar en cama durante las noches.

Capas de los colchones con espuma de memoria

Por otro lado, quizás te resulte interesante saber que estos colchones no están construidos por un solo tipo de espuma. De hecho, suelen tener como mínimo 3 capas. La que se coloca en la parte más externa del colchón es la que suele tener un índice de amoldamiento y maleabilidad más alto, siendo la encargada de proporcionar el tan deseado confort. Sigue la capa de espuma memoria de sostén, que tiene menos maleabilidad que la primera, y también cumple funciones de amortiguamiento. El último tipo de capa básico es también el que suele más grueso y más rígido. Su principal función es la de sostener el peso de los usuarios, manteniendo la superficie sin irregularidades o sitios flojos no deseados.

Si indagas en el mercado puedes encontrar fabricantes que utilizan números de capas más altos, pero el funcionamiento básico es el mismo, y por lo general los distintos tipos de capas se adaptan a esta clasificación general.

¿Qué ventajas y desventajas tienen los colchones memory foam?

Con relación a las ventajas y beneficios, por lo general, la oferta de este tipo de colchones y la relación precio/calidad es buena. Aunque existen marcas y modelos con un amplio rango de precios, por lo general se encuentran excelentes opciones a precios bajos.

Y aunque un precio bajo es un gran atractivo, en este caso también se deben destacar las características físicas del colchón. A fin de cuentas, se trata de colchones en cuyo interior se encuentra una espuma diseñada para adaptarse a la forma y el peso de las personas, y ofrece además una gran propiedad de aislamiento de movimiento. Esto es buenísimo para quienes comparten cama con sus parejas, porque impide que el movimiento y el peso de uno de los miembros de la pareja incomode o despierte al otro. Por supuesto, también vale para quienes duermen con niños o mascotas. Así también, quienes gustan de dormir de lado encuentran gran comodidad en este tipo de colchones.

Existe una característica que puede representar tanto una ventaja como una desventaja, dependiendo de las preferencias del usuario. Los colchones con memory foam suelen retener el calor, lo que es fabuloso para dormir bien tibio y abrigado, pero no es tan bueno si sueles sufrir de calores nocturnos y esto te impide conciliar sueño, o si vives en un lugar demasiado cálido.

Por otro lado, los colchones que son muy adaptables a las formas y el peso son muy cómodos y ofrecen gran confort, así como una sensación de suavidad muy apreciada. Pero esto podría ser un inconveniente para algunas personas, en especial si tienen un peso alto, porque a mayor peso el colchón tenderá a hundirse más. Esto es amado por algunos usuarios, pero otros usuarios prefieren colchones algo más firmes y duros.